Relación saludable con la alimentación y el deporte

Stefy Fernandez

Dietista nutricionista

@stefyactiva

Desde que trabajo en el área deportiva he visto cómo dependiendo del deporte hay una mejor o peor relación con la comida y con el cuerpo, donde la comida se convierte en obsesión porque creen fielmente que la alimentación es un factor clave en el rendimiento.

Y sí, claro que si haces ejercicio o practicas algún deporte tu alimentación es importante, pero siempre y cuando no se olvide el bienestar mental. Puedes tener una alimentación muy saludable, pero si estás haciendo restricciones y esto te genera sentimientos de frustración, ansiedad, obsesión, culpa… te alejas bastante de la definición “sano”.

No hay una definición estándar de una alimentación ni dieta perfecta para el deportista, sin embargo, siempre voy a buscar aquella a la cual tú te puedas adherir y sea sostenible durante mucho tiempo. El concepto de equilibrio o balance, lo veo más dirigido a que permitas a tu cuerpo comer los alimentos que disfrutes, pero a la misma vez, reconocer que vas a tener etapas donde exista el hambre emocional, donde te aburras de ciertas comidas, donde el estrés se apodere de ti, y un sin fin de razones para que nuestros hábitos o conductas sobre la alimentación no sean lineales. Por lo tanto, cuando hablamos de “hábitos saludables” hay que tener en cuenta que es el conjunto de varias acciones a tener en cuenta para poder lograr un bienestar físico y mental.

Por ello, quiero darte mis consejos para que puedas tener patrones más saludables si haces ejercicio, y además puedas gozar de una buena relación con la comida:

  • Variedad de alimentos: comer lo mismo todos los días, todas las semanas aburre. Creo que tienes claro que consumir frutas, verduras a diario es importante para una alimentación saludable. Pero también añadir patatas, batatas, mazorca, legumbres, arroz, pasta, avena, mijo, centeno, espelta, frutos secos, semillas, aceitunas, tofu, tempeh, quesos, leche, yogures… hace que tu día a día sea más divertido y nutritivo.
  • Disfruta lo que comes: Disfruta. No comas kale sin que te guste sólo porque escuchaste que tiene muchas propiedades. Disfruta lo que comes.
  • Que tu alimentación esté alineada a tus valores y tus creencias. Si por ejemplo, quieres ayudar al planeta y reducir el consumo de animales, lo mejor es encontrar una alimentación que se adapte a ello.
  • Trata de reducir el estrés en tu día a día: Esto tanto para lograr objetivos de composición corporal como para tu salud. Disfruta del no hacer nada, disfruta de sentarte en el sofá, sin mirar el móvil, sin mirar netflix, simplemente sentado contigo.
  • Céntrate siempre en agregar: Cuando se empieza una rutina saludable siempre se piensa en todo lo que hay que eliminar, en todo lo prohibido, y al final esto lo único que provoca es que lo anheles más.
  • Come con plena atención: Comer con atención plena es, fundamentalmente, el proceso de concentrarse con intensidad en cómo y en qué comemos, mientras saboreamos cada momento de la experiencia.
  • Empieza a entender tus sensaciones de saciedad y de hambre. El hambre es normal. El hambre es saludable.
  • Sé un poco consciente de los alimentos que son altos en azúcares y grasas saturadas. No significa que nunca los puedas comer, pero sin duda alguna, son alimentos para el disfrute de vez en cuando. Restringirte no es la idea, pero tampoco excederte.
  • Sé consciente de que puedes amar tu cuerpo y a la misma vez querer mejorarlo o cambiarlo, siempre y cuando no perjudique tu bienestar mental y físico.
  • No tienes por qué contar las calorías de manera exacta, porque tu cuerpo dependiendo de tu entrenamiento te va a pedir más o menos, y para su recuperación hace falta que lo nutras.

¡Espero que te ayude!