El frío afecta a la microbiota intestinal y al sistema inmunitario
La exposición al frío puede alterar la microbiota intestinal y afectar la integridad de la barrera intestinal y, en consecuencia, también al sistema inmunitario.
La exposición crónica al frío puede disminuir la diversidad de la microbiota intestinal y alterar su composición, lo que puede tener implicaciones significativas para la salud. Por ejemplo, se ha observado un aumento de bacterias potencialmente patógenas y una disminución de las bacterias beneficiosas, como las productoras de ácidos grasos de cadena corta (AGCC) (1,2).
Estos cambios en la microbiota pueden afectar la homeostasis metabólica, la función inmunitaria y la termogénesis a través del eje microbiota-intestino-cerebro. La reducción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC), como el butirato, puede estar asociada con un aumento de la inflamación y una disminución de la integridad de la barrera intestinal, lo que puede contribuir a condiciones como la hipertensión inducida por el frío y fenotipos similares a la colitis (2,3).
La exposición al frío también puede inducir cambios en la expresión génica relacionada con la respuesta inmune y la permeabilidad intestinal, exacerbando los síntomas gastrointestinales y aumentando el riesgo de enfermedades inflamatorias (3,4).
Además, en invierno, los cambios en la dieta y un menor consumo de frutas y verduras también puede alterar la microbiota. Por esta razón, el cuidado de la microbiota intestinal es especialmente importante durante las épocas de frío, cuando el sistema inmunitario puede debilitarse y el riesgo de infecciones respiratorias aumenta (5).
El rol de los probióticos y lácteos fermentados en el cuidado de la microbiota intestinal en épocas de frío
Para cuidar la microbiota intestinal durante las épocas de más frío, es fundamental considerar el papel de la alimentación y, en especial, el de los probióticos y los productos lácteos fermentados, que ayudan en el mantenimiento de una microbiota saludable y en el apoyo al sistema inmunitario.
Los probióticos ayudan a mantener la homeostasis intestinal y a fortalecer la barrera intestinal, lo que es crucial para prevenir la disbiosis y las enfermedades inflamatorias (6). Además, los productos lácteos fermentados pueden modular la inmunidad mucosal, la inmunidad de las superficies mucosas del cuerpo, como la del tracto gastrointestinal, mejorando su respuesta inmune y reduciendo la inflamación (6).
Los probióticos pueden mejorar la integridad de la mucosa intestinal al estimular las células epiteliales y aumentar la secreción de mucinas, lo que refuerza la barrera intestinal. Además, los probióticos pueden inhibir la activación de vías inflamatorias como la vía del factor nuclear kappa B (NF-κB), reduciendo así la producción de citocinas proinflamatorias (7).
Consumir lácteos fermentados con probióticos ayuda a equilibrar las bacterias beneficiosas y previene desequilibrios microbianos (disbiosis). Los probióticos son herramientas efectivas para mantener una microbiota sana y fortalecer el sistema inmune en estas condiciones.
Actimel® es el lácteo fermentado que cuida de la microbiota y del sistema inmunitario en invierno
Actimel® es una leche fermentada con 20.000 millones de Lactobacillus paracasei subsp. Paracasei CNCM I-1518, anteriormente denominado Lactobacillus casei DN-114 001, y enriquecido con vitaminas D, B9, hierro y zinc.
Actimel® puede ayudar a mejorar el sistema inmunitario durante el invierno, particularmente en el contexto de sus efectos potenciales sobre la inmunidad mucosal y la reducción de la inflamación. L. paracasei CNCM I-1518, es un probiótico que ha demostrado tener efectos inmunomoduladores. Un estudio en un modelo animal de síndrome antifosfolípido mostró que la suplementación con Actimel® indujo una respuesta Th1, aumentando la secreción de interferón gamma (IFN-γ) y reduciendo la producción de interleucina-10 (IL-10), lo que sugiere una potenciación de la respuesta inmune (8).
Además, los probióticos en general, como los presentes en Actimel®, pueden mejorar la inmunidad mucosal al aumentar la producción de inmunoglobulina A (IgA) y fortalecer la barrera intestinal, lo que es crucial para la defensa contra patógenos en las superficies mucosas (9,10) Estos efectos pueden ser particularmente beneficiosos durante el invierno, cuando las infecciones respiratorias son más comunes.
En resumen, Actimel® puede contribuir a la mejora de la microbiota y del sistema inmunitario durante el invierno mediante la modulación de la inmunidad mucosal y la reducción de la inflamación, apoyado por la evidencia de sus efectos inmunomoduladores en estudios preclínicos y clínicos.
Para más información, consulta la INMUNOPEDIA FAMILIAR
Si quieres ampliar la información sobre el impacto del frío en la microbiota y en el sistema inmunitario, consulta la INMUNOPEDIA FAMILIAR (11), una interesante guía con 175 preguntas y respuestas que ha sido elaborada por un reconocido comité de expertos en probióticos, nutrición, inmunología y pediatría, en la que encontrarás la respuesta a preguntas tan interesantes como:
- ¿Cómo influye la exposición al frío durante el invierno en la respuesta inmunitaria de los niños?
- ¿Qué medidas pueden tomarse durante el invierno para fortalecer el sistema inmunitario infantil y prevenir infecciones
- ¿Qué relación existe entre las bajas temperaturas y la incidencia de enfermedades respiratorias en la población infantil?
- ¿Cómo afectan los contrastes bruscos de temperatura al sistema inmunitario?
Bibliografía
1. Zhou E, Zhang L, He L, et al. Cold Exposure, Gut Microbiota and Health Implications: A Narrative Review. The Science of the Total Environment. 2024;916:170060. 2. Wang B, Liu J, Lei R, et al. Cold Exposure, Gut Microbiota, and Hypertension: A Mechanistic Study. The Science of the Total Environment. 2022;833:155199. 3. Sun L, Wang X, Zou Y, et al. Cold Stress Induces Colitis-Like Phenotypes in Mice by Altering Gut Microbiota and Metabolites. Frontiers in Microbiology. 2023;14:1134246. 4. Yi W, Cheng J, Wei Q, et al. Effect of Temperature Stress on Gut-Brain Axis in Mice: Regulation of Intestinal Microbiome and Central NLRP3 Inflammasomes. The Science of the Total Environment. 5. Mäkinen TM, Juvonen R, Jokelainen J, et al. Cold temperature and low humidity are associated with increased occurrence of respiratory tract infections. Respir Med. 2009 Mar;103(3):456-62. 6. Álvarez J, Fernández Real JM, Guarner F, et al. Microbiota intestinal y salud. Gastroenterología y Hepatología 44 (2021) 519-35. 7. Cerutti A, Chen K, Chorny A. Immunoglobulin responses at the mucosal interface. Annu Rev Immunol. 2011;29:273-93. 8. Amital H, Gilburd B, Shoenfeld Y. Probiotic supplementation with Lactobacillus casei (Actimel) induces a Th1 response in an animal model of antiphospholipid syndrome. Ann N Y Acad Sci. 2007 Sep;1110:661-9. 9. Maldonado Galdeano C, Cazorla SI, Lemme Dumit JM, Vélez E, Perdigón G. Beneficial Effects of Probiotic Consumption on the Immune System. Ann Nutr Metab. 2019;74(2):115-124. 10. Ashraf R, Shah NP. Immune system stimulation by probiotic microorganisms. Crit Rev Food Sci Nutr. 2014;54(7):938-56. 11. Álvarez Calatayud G, Corell Almuzara A, Coronel Rodríguez C, Díaz Martín JJ, Hernández Bascuñana M, Leis Trabazo R, Marcos Sanchez A y Seoanne Reula, E. Inmunopedia Familiar: 175 preguntas y respuestas sobre el cuidado del sistema inmunitario [Internet]. Madrid: Alimentando el Cambio; 2024 [citado 14 de enero de 2025]. Disponible en: https://alimentandoelcambio.es/ciencia-y-actualidad/inmunopedia-familiar/